Compartir alojamiento: Reglas básicas para convivir con tu roomie

Compartir alojamiento es una excelente alternativa cuando quieres reducir algunos gastos de tu plan migratorio. También es una manera de fomentar una sana convivencia con otras personas y estar acompañado en esos momentos en que la nostalgia se hace presente.

Aunque tiene muchas ventajas es necesario establecer reglas básicas para que el ambiente sea agradable para todos. El respeto al espacio de cada quien es esencial, así que no olvides dejar en claro lo que te disgusta y evitar las suposiciones.

Por supuesto, la diversión no debe faltar. Para que tu roomie y tú se conviertan en buenos amigos te ofrecemos unas recomendaciones que les ayudarán a fomentar una relación única.  

Para compartir alojamiento es necesario establecer varias normas que fomenten una sana convivencia. Revisa nuestros consejos y sabrás organizarte

 

Organicen los gastos

Un refrán muy popular cita que “cuenta claras, conservan amistades”. Es decir, que para librarse de los malentendidos es indispensable organizarse con respecto a las responsabilidades, especialmente lo que se refiere al dinero.

Los gastos siempre son temas álgidos de conversar y que, si no se abordan correctamente, pueden terminar en discusiones. Por ello, es un punto  que no se debe pasar por alto cuando se realice la mudanza.

Eme de mujer sugiere aclarar cómo se efectuarán los pagos, tales como el alquiler y los servicios. Con respecto a este último, también acuerden quién será el responsable de esa diligencia y la fecha correspondiente para hacerla.

Una forma de tener un control de gastos es especificarlos en un papel, totalizarlos y dividirlos entre el número de personas. Intenta ser responsable y cumplir los plazos acordados para no arriesgarse a que les corten la electricidad o el agua.

La tecnología es un gran aliada en este caso. Aplicaciones como Splitwise, Settle Up y Billpin hacen la tarea por ti, mostrando tus ingresos y egresos. Además, funcionan cuando quieres organizar una fiesta y ver quienes ya han pagado su cuota.

Lo ideal es platicar y aclarar las dudas con el propósito de que queden conformes.

 

Pauten normas para la limpieza

Tu cuarto es el único espacio en el que estarás solo, pero no el único que requiere limpieza. Cuando se comparte departamento, todos tienen una actitud distinta hacia los ambientes en común; hay quienes no les importa un poco de desorden y otros que, por el contrario, son obsesivos con la pulcritud.

Es fundamental que pauten horarios y días en que se realizará el aseo de los baños, comedor, cocina y sala. Recuerden respetar lo pactado, debido a que la mayoría de los problemas de convivencia se generan por restarle importancia a las tareas hogareñas. Si no tienen tiempo, contraten a una persona que se haga cargo y le pagan entre todos.

No solo es limpiar, hay que intentar mantener el orden. Cuando tomes algo, devuélvelo al lugar donde estaba. Si usas utensilios mientras cocinas, lávalos porque ninguno merece perder el tiempo haciendo un trabajo que te correspondía a ti.

Los baños requieren especial cuidado, así que solo te sugerimos que luego de utilizarlo, lo dejes como lo encontraste. Los cabellos en el suelo, el piso mojado y los productos esparcidos no dan una buena imagen de ti.

Easy Piso expresa que en los horarios que coinciden, no te demores de más. Ten presente que cualquiera de tus compañeros puede estar esperando y que sus responsabilidades son igual de valiosas que las tuyas.

 

Marquen límites

Si bien, hay espacios en común en los que interactúan eso no es razón para abusar de la confianza de los demás.

Una de las reglas que nunca falta es la de dividir el refrigerador con la finalidad de que cada uno cuente con un área apropiada para sus víveres. No obstante, es frecuente que en el momento de cocinar, uno de los inquilinos tome algo de sus compañeros sin avisar.

Este tipo de acciones son un irrespeto a los límites y generarán un entorno hostil si son reiterativas. Adicionalmente, provocan desconfianza, un obstáculo para que creen lazos de amistad.

Opta por preguntar, ten por seguro que valorarán el gesto.  En el proceso de conocer la personalidad de cada quien, la clave es conversar y evitar suponer cómo reaccionará el otro.

En caso de que sus horarios sean distintos, con una pizarra o un tablero con notas para notificar cualquier inquietud. De esta forma, estarán en contacto e informados sobre los inconvenientes que se presenten, así como también de los deberes que hayas pasado por alto.

 

Respeten los horarios de sueño y anuncien visitas

La hora de dormir es uno de los momentos más importantes porque condicionará tu rendimiento al día siguiente. No todos funcionamos igual, probablemente eres uno de los que se inspira a altas de la noche, lo cual aprovechas para trabajar. Sin embargo, no es excusa para entorpecer el descanso de los demás.

Si vas a desvelarte, quédate en tu cuarto, no camines por la casa ni hagas ruido. Tu estilo de vida no tiene por qué interferir con el de los demás. Exige lo mismo a tus compañeros, hazles saber que, por ejemplo, te gusta levantarte tarde y esperas su consideración.

Es imprescindible que se logren acoplar para que se sientan relajados en sus jornadas.

Otro tema a discutir son las visitas. La presencia de desconocidos siempre es algo incómodo, por lo que no olvides avisar. Si no han hablado sobre ese punto con anticipación, llama y pregunta qué piensan al respecto, debido a que el objetivo es que no se sorprendan y se sigan sintiendo como en casa.

Procura que tus invitados respeten los límites de los residentes, de la misma forma que tú lo haces. Ya verás que serán bienvenidos y los tratarán con amabilidad cuando les toque regresar.

 

Compartir alojamiento es un aprendizaje a diario. Con un entorno de respeto, fomentarán una excelente relación y se convertirán en inseparables. Recuerda que en Salir del País siempre actualizamos contenido dedicado al proceso de migratorio a un nuevo país, léelo y compártenos tu opinión.

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