Consejos para el alquiler de departamentos en el extranjero

El alquiler de departamentos es uno de los pasos más importantes cuando llegas a otro país, debido a que implica un proceso de investigación muy arduo. Sin embargo, no basta con buscar mejores precios o delimitar tus zonas, la precaución es un punto importante que no debes pasar por alto.

Estar atento a las ofertas engañosas y a quienes piden dinero por adelantado son algunas de las medidas que te ayudarán a garantizar que el proceso de arrendamiento favorecerá a ambos.

Lee detalladamente las siguientes recomendaciones y siéntete en confianza cuando cierres el contrato.

 

El alquiler de departamentos en el extranjero requiere planificación e investigación. Te compartimos lo que debes saber antes de cerrar cualquier contrato.

Estudia el tiempo que vas a rentar

Al contar con fondos suficientes para alquilar por un largo tiempo, probablemente también podrás ahorrar. Aunque es una gran responsabilidad asumir contratos por un extenso período, es ideal para aquellos que disponen del dinero exigido o quieren establecerse con rapidez en una nueva ciudad.

Univision indica que al rentar por corto tiempo, los precios tienden a ser más altos. Sin embargo, es una alternativa en aquellas circunstancias en las que tu objetivo sea ganar tiempo para encontrar un lugar más económico.

Al empezar a movilizarte por la ciudad, consultar diarios locales o recorriendo tu zona es común que consigas nuevas opciones con las que te sientas más a gusto. Si estás abierto a mudarte con frecuencia para reducir gastos en tu presupuesto mensual, una estancia corta es lo ideal para ti.

Lee y firma un contrato

Si ya contactaste con el dueño o inmobiliaria, procura que el trato que mantengan a lo largo de la transacción sea personal. ABC sugiere que cuando te entrevistes con el encargado, debes hacerle una serie de preguntas estándares para luego hacer una comparativa de lo que te conviene.

En las conversaciones, efectúa ese cuestionario en el que recopiles ítems como metros cuadrados, número de habitaciones, precio, los cuales te facilitarán filtrar la información y no perder el tiempo en visitar cada uno de ellos.

Negociar con varios propietarios te ayudará a agilizar el procedimiento, pero cuando encuentres lo que busques y te decidas a firmar un contrato revisa detalladamente el contenido. En caso de dudas, consulta con un abogado especialista en el área para que te asesore y te lo explique con más detalles.

Cuando entiendas completamente cada aspecto del documento, hayas visitado el departamento y tengas algún documento que avale la existencia del inmueble e indique el nombre del dueño, puedes firmar.  

Posteriormente, asiste a algún registro para notariarlo con el propósito de tener un respaldo lo suficientemente válido en caso de incumplimiento.

 

Negocia

Puede que te hayas deslumbrado con alguna propiedad, pero no lo demuestres abiertamente. Revisa previamente los costos en la zona para determinar si es posible solicitar una rebaja en el monto final que te propone el arrendatario, reseña Univision.

Con los datos suficientes sobre la localidad, sabrás hasta qué punto es conveniente negociar y sirve para apoyar tu argumento.

El sitio de noticias Qué! aconseja incluso ir más allá e indagar lo más que puedas sobre el departamento. ¿Cuánto tiempo lleva desocupado?¿requiere alguna reparación pequeña?¿Sus dueños están apresurados en concretar porque necesitan el dinero? Son indicadores que tienes que usar a tu favor para obtener resultados fructíferos.

Para ganar más confianza con el responsable del alquiler, es una buena idea mostrarle algún comprobante que acredite tus fondos o lo que devengas en tu empleo. De esta forma, le enseñarás que eres solvente y cumplirás con las cuotas establecidas.

 

No entregues dinero con anticipación

El internet es un medio de mucha utilidad para hallar una variedad de opciones en poco tiempo. No obstante, también es una vía para estafar a los despistados que pasan por

alto las precauciones mínimas para rentar.

Una táctica muy utilizada es cuando el supuesto arrendatario te pide dinero para concertar una cita o mostrarte el inmueble. Para que accedas, intenta presionarte diciendo que tiene varias personas interesadas y solo pautará un encuentro contigo si pagas. En cuanto lo haces, desaparece por sus medios de contacto.

Otro método muy denunciado es en el que el “responsable” se encuentra en el extranjero y te escribe por correo relatando su situación. Según él, trabaja con una inmobiliaria que te enviará las llaves cuando hayas costeado el importe que estipula.

Estos son pocos ejemplos, pero diariamente ocurren casos similares y las principales víctimas son extranjeros.

Nunca, bajo ninguna circunstancia, entregues dinero sin haber visto la propiedad o una constancia que acredite a su dueño como tal.

El Confidencial explica que es fundamental tener paciencia para corroborar que el lugar esté desocupado, que las operaciones que involucren dinero se hagan sobre la base de la normativa jurídica correspondiente y quede por escrito.

Ten especial cuidado con los anuncios que ofrecen precios “demasiado buenos para ser verdad”.  Siempre procura fomentar el trato personal, está atento a situaciones que no te transmitan confianza y pide a la persona que te permita ver toda la documentación que creas conveniente. Si todo está en regla, no tendrá ningún inconveniente.

 

Revisa tu presupuesto

Puede que al primer vistazo el precio parezca atractivo, pero es necesario revisar que tienes la capacidad de cumplir con lo que el contrato señala. Si no estás trabajando, tus ahorros deberían abarcar un mínimo de seis meses en el pago de la renta.

La Opinión considera que lo ideal es que el costo del alquiler no supere el 25% de tu presupuesto. Sé muy estricto con este porcentaje, debido a que para ser un inmigrante responsable requieres poder cumplir tus gastos sin demasiadas preocupaciones.

También evalúa tus finanzas en relación con lo que pagas en transporte, alimentos y servicios. Así estarás al tanto si te conviene asumir lo que te ofrece el arrendatario o, por el contrario, es mejor buscar algo más económico.

Una manera efectiva de economizar y aliviar las nostalgias es compartir piso con alguien conocido. Asegúrate que las condiciones lo permiten e intenta contactar con alguien cercano o con muy buenas referencias.

La ventaja es que no solo te ahorrarás gastos en renta, sino que también podrían dividirse aquellos que tengan en común.

Procura que la persona tenga un empleo fijo o ahorros que le permitan cumplir las deudas que se presentarán. El propósito es que ambos se ayuden y no que represente un problema adicional  en tus planes financieros.

Para ayudarte, es una buena idea solicitarle historial de créditos, los cuales reflejan la puntualidad de sus pagos en el pasado y te permitirá tener una primera impresión, así como también una base sólida para seleccionar a tu compañero.

El alquiler de departamentos en el extranjero requiere paciencia, persuasión y astucia. No tengas miedo a negociar o a preguntar cualquier interrogante que surja en el proceso. Recuerda que si tienes dudas sobre este temas u otros más puedes escribirnos para guiarte en lo que necesites.

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