Relacionarte con tus compañeros en un nuevo trabajo cuando eres inmigrante

El proceso de adaptación en un nuevo trabajo está lleno de altibajos, especialmente para un inmigrante. En estas situaciones, no solo hay que lidiar con un ambiente laboral diferente, sino con una cultura distinta y —a veces— el idioma.

Para un extranjero que recién se establece en otra nación es necesario optar a un empleo, con el propósito de obtener ingresos económicos y continuar el crecimiento profesional. Puede ocurrir que los primeros pasos no sean en el área de estudio, pero la experiencia traerá sus frutos en un futuro.

Posteriormente, cuando consigues el cargo, surgen muchas interrogantes sobre cómo debería ser la relación con tus compañeros. Tener una buena conexión es fundamental para que el trabajo fluya en armonía y se concreten los resultados esperados.

Con la finalidad de que el compromiso en equipo funcione y logres integrarte con facilidad, te compartimos 7 consejos para relacionarte con ellos sin temor.

 

El respeto es primordial

Cuando existe la capacidad de dirigirnos con respeto a nuestros compañeros, demostramos un alto grado de madurez, así como también la disposición a adquirir nuevos aprendizajes sobre la base de sus experiencias.

Uncomo Negocios sugiere que siempre es bueno ser sincero y esquivar las confrontaciones o chismes.

Entre las cosas que debemos evitar en nuestro nuevo ambiente laboral, está realizar comentarios sobre ideologías políticas o religiosas que pudieran resultar ofensivos. Si surge el tema, manifiesta tu postura con tranquilidad y deja claro que respetas la opinión de los demás. No entres en polémicas o decisiones innecesarias.

En este sentido, también ser cautelosos si tenemos algunas costumbres o modismos que tienen una connotación distinta en el país.

 

Separa lo laboral de lo personal

Si tienes una extensa jornada, es importante asumir que las personas que te rodean son tus compañeros y no necesariamente tienen que convertirse en tus amigos. Para fomentar una amistad, es necesario conocerse mucho más en sus ratos libres y salir del entorno laboral.

Es probable que te sientas solo y no tengas con quien conversar, pero intenta no ilusionarte. A algunas personas se les hace muy tentadora la idea de desarrollar una relación amorosa para bloquear la nostalgia, aunque asumir este reto puede generar situaciones incómodas si no resulta.

 

Deja en casa tus problemas

La vida de un inmigrante no es sencilla y tiende a ocurrir que las dificultades se salen de tu control. Cuando acontece una situación problemática, es un error trasladar esa vivencia al trabajo porque terminas actuando negativamente con aquellos que te rodean. Deja tus frustraciones a un lado, agradece lo que tienes e intenta distraerte.

Intenta charlar con tus colegas y pídeles que te cuenten más sobre la ciudad o los sitios que acostumbran visitar. De esta manera, compartirán un tema en común y buscarás motivaciones adicionales para aprovechar las nuevas ventajas que hay en tu vida.

Universia asegura que la clave para ganarte el respeto es escucharlos. Siempre hay un tópico y necesitarán liberar estrés, usa eso a tu favor.

 

No tengas miedo de comunicarte

Los primeros días es normal que las personas sean muy formales contigo. Sin embargo, eventualmente se te acercarán para intentar socializar y preguntar sobre tu país, los motivos que te impulsaron a emigrar o tus experiencias anteriores. No te estreses ni te retraigas.

Es común que al estar fuera de tu zona de confort, la timidez aparezca. Si surgen los nervios, intenta ir abriéndote poco a poco con temas más generales y luego pasar a otros más específicos con los que te sientas cómodo.

Uno de los mejores momentos para iniciar tus facetas sociales con el resto –sin interrumpir la productividad– puede ser a la hora del almuerzo, debido a que impera un ambiente de mayor tranquilidad y todos están más abiertos a intercambiar ideas.

Las dudas o quejas manifiéstalas con respeto. Cuando hay una buena relación no hay razones para sentirte cohibido.

 

Manifiesta tu intención de colaborar

Una buena forma de hacer más sencilla la integración es manifestarle a tus compañeros tu disposición de ayudar en caso de que lo necesiten. Pese a que tengan responsabilidades individuales, funcionan como un conjunto.

Cooperar con otros te ayudará a interactuar sin ninguna vergüenza de por medio y encontrarán una solución con prontitud. Además, representará un beneficio para los proyectos que deseen emprender en el departamento.

Lo importante es que exista un equilibrio entre los aportes de cada uno. No dejes que la carga de trabajo recaiga sobre ti ni intentes sobrecargarte para intentar aparentar tus capacidades. Demuéstralo con tu actitud.

 

Sé profesional

Es fundamental poner tu mejor empeño en las tareas que realices porque son muchos los empleadores que asocian el comportamiento de un extranjero con la nacionalidad. Por muy sencillas que sean tus funciones, trata siempre de dejar en alto a los inmigrantes de tu país para que en un futuro tengan una puerta abierta.

Aunque lo intentes, puede pasar que haya alguien con quien no te llevas bien.  Recuerda que —en la mayoría de los casos— tus compañeros solo tendrán una afinidad laboral contigo y nada más allá.

Si alguien te cae mal, no es necesario que lo trates con indiferencia. La mejor opción es que tu trato no se extienda más allá de una simple cortesía (como dar los buenos días) y evites las actitudes sarcásticas o insultos que culminen en un pleito. Ten presente que tú eres quien debe adaptarse a ellos.

 

No hagas diferencias

Para promover las buenas relaciones, es mejor no hacer diferencias entre tus compañeros y ser cordial con ellos. Habrán unos que serán muchos más receptivos y con otros será más complicado.

Con el transcurso de los días, aprenderás que la vida de un inmigrante necesita tiempo y paciencia para adaptarse. Por ello, no olvides tratar a los demás como te gustaría ser tratado.

 

Un nuevo trabajo trae consigo preocupaciones e incertidumbres pero también es una oportunidad. Demuestra de lo que eres capaz y verás cómo empiezas a concretar tu propósito en tu nuevo destino. En Salir del País estamos dispuestos a ser tu guía en esta nueva aventura profesional.

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