SDP 001: Salir y aventurarte a lo desconocido

Mi nombre es Daniel Delgado, nací en Caracas, Venezuela en 1987. Crecí con mis abuelos, a quienes les debo todo lo que soy y he logrado. Mi abuelo, PHD en ingeniería Nuclear, me enseñó siempre a ser paciente, perdonar y perseverar. Tres palabras, que no sabía mucho para que me servirían, pero después de las experiencias de vida que he tenido, pude entenderlas y ponerlas en práctica hasta hoy.

Quiero contarte mi historia de inmigración, para que a través de ella puedas motivarte y darte cuenta que cuando quieres, todo se puede. Lo primero, es tener claro qué quieres lograr y dónde. Desde que estaba en la universidad, en Venezuela, estudiando ingeniería eléctrica pensaba en irme del país, porque sentía que allí no podía llegar a donde quería. Por esta razón, decidí leer, investigar y aventurarme a lo desconocido.

Entre toda la investigación que hice, me enteré que estaban buscando profesionales en Canadá, y pensé (como todo inmigrante aventurero) que ahí estaba mi oportunidad, me imaginaba trabajando en una gran compañía, cumpliendo el sueño de un ingeniero. Además, tenía familia en este país. Investigué sobre la calidad de vida, estabilidad, proyectabilidad, y todo me parecía perfecto. ¿Qué podía salir mal?

En ese momento inició mi nueva vida. Salí de Caracas en septiembre de 2011 con un pequeño problema, no sabía nada de inglés, y por si fuera poco, tuve que responder todas las preguntas que me hacían en inmigración. Como no entendía, buscaron a un traductor, quien se interesó hasta por la fecha de nacimiento de mi tía, que vive en Canadá. Por suerte, mis cálculos no fallaron, y respondí bien.

Cuando llegué, estaba feliz, encantado con mi nuevo lugar de residencia, recorrí toda la ciudad, conocí su historia y estaba maravillado por todo lo que me rodeaba, las calles limpias, todo funcionaba perfectamente y hasta las manzanas tenían otro sabor.

Sin embargo, esta sensación de felicidad solo duró unos meses. Con el pasar del tiempo,  aceptas y te haces consciente de la realidad, necesitas dinero, motivación, y ganas de luchar en un país donde nadie te conoce. Además de esto, debes lidiar con el entorno, que muchas veces te desmotiva porque quieren hacerte creer que no puedes hacer lo que deseas. Recuerdo siempre que me decían: “No creo que puedas ser ingeniero aquí”. Por eso, tu conciencia debe mantenerse fuerte. En soledad, debes desarrollar un sentimiento de motivación y amor propio para poder continuar.  

Tanto tú como yo sabemos que salir del país es una decisión difícil, pero sin duda, solo para valientes. Ahora que ya te encuentras construyendo tu nueva vida, enfócate en las metas que tienes, sea cual sea, familiar, personal, material, sentimental; y trabaja cada día para lograrlas. No estás solo en esto, somos millones de inmigrantes hispanos alrededor del mundo que logramos superar todas las pruebas. ¡Tú también podrás!

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