Síndrome de ulises: ¿Qué es el duelo migratorio y cómo afrontarlo?

El síndrome de Ulises está asociado con el estrés, fatiga y los procesos difíciles que atraviesan las personas cuando llegan a otro país.

Este duelo migratorio extremo, no es simple nostalgia por la decisión tomada, sino que implica aspectos más profundos vinculados a la salud mental. Salir del País recopiló información de algunos especialistas en el tema para que analices tu situación personal actual y corrobores si te identificas con algunos síntomas.

 

¿Qué es el síndrome de Ulises?

El síndrome de Ulises o síndrome de inmigrante es un cuadro extremo de estrés, ansiedad y nerviosismo, en altas dosis, producto de una activación del cuerpo por la necesidad de adaptarse a nuevas situaciones, indica Psicología en la Red.

Por su parte, Pulevasalud añade que este duelo surge especialmente cuando el inmigrante abandonó su país en condiciones y circunstancias difíciles.

El nombre proviene del héroe griego protagonista de la Odisea, quien tuvo que lidiar en soledad, lejos de sus seres queridos, con un sinfín de obstáculos. Se le atribuyó como una referencia a las dificultades que deben atravesar aquellos que abandonan su lugar de origen.

 

¿Cuáles son los síntomas?

El sitio web mexicano Salud y Medicina enumera algunos de ellos:

  • Sensación de aislamiento
  • Tristeza
  • Culpabilidad
  • Estado permanente de tensión
  • Irritabilidad
  • Continuos cambios de carácter

En el aspecto físico, podrían presentarse la migraña, dolores de cabeza y de estómago, nerviosismo, insomnio, falta de apetito o exceso, estrés, falta de concentración o fatiga crónica.

 

¿Qué lo diferencia de otros duelos migratorios?

El blog Uno Brain explica que existen muchas características que lo diferencian de una simple nostalgia como, por ejemplo, que es parcial porque cabe la posibilidad de retornar un día al sitio de partida.

Señala que es un duelo múltiple, porque se subdivide en 7: por la familia y los seres queridos y el apego; la necesidad de adaptación; cambio cultural; cambios asociados con los aspectos únicos de su tierra (olores y colores); estatus social; falta de pertenencia y, en ocasiones, tener que afrontar situaciones de xenofobia, así como también perder la garantía de integridad personal.

Además, causa una regresión en la autonomía, haciendo que la persona muestre mayor dependencia y más quejas.

Otro aspecto es que está arraigado a lo que define la personalidad de los seres humanos, principalmente a lo que construyó durante su infancia. Es decir, sus vinculaciones con el idioma nativo, su cultura y amigos.

Ocurre en fases, según reseña el Centro Virtual Cervantes:

  • La negación: La persona no acepta la realidad o no la quiere ver
  • Resistencia: Se queja ante el esfuerzo que representa adaptarse, las dificultades y los retos
  • Aceptación: El individuo se instala en el país de acogida
  • Restitución: Acepta lo bueno y malo tanto de su nación de procedencia, como de su nuevo hogar

 

¿A qué se atribuye su aparición?

Pulevasalud precisa que se desencadena por una serie de factores relacionados con la nueva vida del inmigrante y el estrés que surge cuando se consiguen trabas para lograr los objetivos que se planearon desde un principio.

Una de esas causas es la soledad. La separación de la familia y amigos es uno de los procesos más complicados y dolorosos que vive un inmigrante. Aunque actualmente existen varios métodos para mantener en contacto con tus seres queridos cuando emigras, reducir una interacción diaria a solo minutos al día, provoca, en algunos casos, depresión.

Las condiciones de vida representan también una preocupación. Ya sea que viajes con los ahorros suficientes o con un presupuesto reducido batallarás con un choque cultural mientras te estableces. En el último caso, tu estatus social no será el mismo y no contarás con las comodidades que probablemente tenías en tu antiguo hogar.

Cuando te enfrentas a lo impredecible, el miedo al fracaso se hace presente y entorpece los proyectos que desees llevar a cabo. El estar ilegal o no conseguir trabajo lo acentúa y genera más incertidumbre en tu vida.

 

Tengo síntomas similares ¿cómo puedo afrontarlo?

El contenido que te hemos compartido es proporcionado por portales especializados y con fines informativos. Si lo descrito se parece a tu situación, es indispensable que consultes un especialista, con el propósito de que te aconseje un tratamiento específico para tu caso.

Psicología en la red indica que es posible, con los siguientes pasos, modificar tu actitud para intentar afrontar los síntomas.

  • El primer paso es esforzarte en adaptarte: aprende el idioma local, sumérgete en la nueva cultura y toma lo mejor de ella para añadirla a la tuya.
  • Empieza a resaltar lo positivo de tu nueva ciudad, no centralices tus emociones en lo que dejaste y enfócate en el presente.
  • Tener expectativas realistas. Si planeaste unos objetivos que no se adaptan a tu situación actual, es importante modificarlos para evitar frustraciones.
  • Uncomo sugiere hacer ejercicio para liberar tensión física y mental.
  • Socializa. No te dejes llevar por la soledad e intenta compartir con quienes confías esas sensaciones, incluso con aquellos que están en tu país. De esta forma, no te estancarás en un ciclo en el que es difícil salir.

 

¿Qué puedes hacer para aminorar el impacto emocional antes de emigrar?

Aunque es impredecible anticiparse a cómo actuarás ante las adversidades, sí existe la posibilidad de poner en práctica algunos consejos para prepararte.

El sitio web Visa Australia aconseja que para mitigar el efecto no te vayas de tu país con una sensación de derrota, por el contrario, repítete a ti mismo que emigrar es una prueba de valentía y optimismo.

Otra forma, es entender que no eres el único que ha pasado por este proceso. Por ello, intenta comunicarte con quienes han vivido experiencias similares, que puedan orientarte y aminorar las preocupaciones.

Quizá la parte más dolorosa son las despedidas, pero son necesarias. Si te sientes cómodo con ello, planea una despedida con amigos y familiares para que comiences a abrirte a una nueva etapa. De esta forma, comenzarás a aceptar los cambios, vivirás tu duelo y estarás dispuesto a aceptar lo que vendrá.

 

El síndrome de Ulises no es tan conocido y muchos eluden sus síntomas, los cuales pueden provocar problemas mayores a largo plazo. Haz de tu filosofía de vida tomar lo positivo de esta nueva experiencia y sus aprendizajes. Recuerda que en Salir del País estamos para ayudarte a lidiar con aquellas dificultades que se te presenten en tu recorrido.

 

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