4 tips para lidiar con el shock cultural

El shock cultural es un sensación de ansiedad que experimentan algunos inmigrantes cuando se enfrentan a experiencias novedosas relacionadas con otras tradiciones o un nuevo entorno. Es difícil acostumbrarse a una rutina distinta, acentos, sabores o idioma. Sin embargo, empezar desde cero no tiene por qué ser malo.

Si ya emigraste o estás por emigrar, intenta no angustiarte por la expectativa de que todo es demasiado diferente. Con algunos consejos, entenderás que es posible acostumbrarte a ese país que escogiste y, al mismo tiempo, disfrutar de lo que tiene para ofrecerte.

 

El shock cultural es una mezcla de emociones que experimentan los inmigrantes. Te compartimos cuatro recomendaciones para que sepas reconocerlo y dominarlo

 

Conéctate con otros

Las transiciones son menos complicadas si estás acompañado. Aunque no todos tienen la suerte de marcharse a otra nación con sus seres queridos, sí es factible conectar con inmigrantes o residentes que compartan gustos afines.

CNN explica que una manera de lidiar con el shock cultural es encontrar a quienes estén viviendo una situación similar a la tuya. Para ello, el internet es la herramienta ideal ya que podrás encontrar foros o grupos destinados a temas de tu interés o a conocer inmigrantes que vivan cerca de tu lugar de residencia.

Es recomendable que busques establecer relaciones equilibradas. Por ejemplo, si añades amistades que solo provengan de tu sitio de origen será más difícil adaptarte a los nacionales, sus costumbres o términos locales. Únete a redes de inmigrantes, pero también a aquellas de un deporte, equipo o hobby que te guste y en el que la nacionalidad no sea una factor indispensable.

La soledad es una de las causas que intensifica la nostalgia y en ocasiones te hace pensar que el pasado era mejor. Siempre que te sientas de esa manera, compártelo con esas personas y lograrán hacer una terapia de grupo.

También es imprescindible mantener el contacto con tus familiares. Aunque ellos no entiendan a cabalidad tus vivencias, sabrán aliviar esa sensación de angustia que a veces se convierte en una costumbre.

 

Reconoce las etapas

La adaptación a un nuevo lugar lleva tiempo y se desarrolla en etapas. Cada proceso es individual y distinto, pero es normal que los primeros días estés emocionado, deslumbrado y te parezca una decisión perfecta. No obstante, con el tiempo tiendes a caer en comparaciones odiosas y a sentirte irritado cuando algo no sale como lo esperabas.

Si eres capaz de reconocer cómo te sientes y en qué etapa estás será más fácil lidiar con lo que no te gusta sin tomar una actitud negativa ante la circunstancias. Kaplan indica que luego, gradualmente, conseguirás adaptarte y lograr “un acuerdo” con tu nuevo hogar.

En la fase de ajustarte comprenderás las diferencias y evitarás juzgar. Es fundamental que si surge algo que te parezca negativo, te esfuerces en conocer más sobre ese país, la insistencia es clave para que encuentres algo que te guste ya sea una comida, un lugar o una banda local. De esta forma, surgirá una conexión espontánea.

No te desesperes porque es una experiencia que toma su tiempo. No todos la viven de la misma manera, así que procura tomar lo que te pueda servir de aprendizaje y mantén una actitud positiva.

 

Investiga a profundidad tu ciudad

Antes de partir, tómate el tiempo de conocer detalles de tu ciudad. Explora los sitios de encuentro, la gastronomía e incluso cuál es el huso horario. De esta forma, aminorarás un poco el impacto cuando mucho de lo que encuentres te parezca familiar.

Mentalízate que habrá un cambio y enfócate en lo positivo que hallarás al llegar. Si es posible, escríbelo para que no lo olvides. En esos momentos en que te sientas decaído o que algo no sale como lo planeabas, recuérdalo.

El truco está en siempre preservar la mente abierta y centrarte en lo que vives. No tengas miedo a preguntar si no tienes dominio del idioma o una dirección, porque equivocarte es también una manera de comprender a tu entorno y a la gente.

Cabe destacar que el shock cultural no se puede dosificar, sino que cada uno lo padece a su manera. Dependerá del tiempo que pases en el país y si en tus planes está regresar a tu sitio de origen o no.

En esas circunstancias en que tu permanecia será definitiva, inevitablemente se prolongará. Por ello, consideramos que el tema no es cómo evitarlo sino conocer recomendaciones que te permitan gestionarlo con éxito.

 

Aleja la crítica de tu vocabulario

Sabemos que no hay nada perfecto, pero en la segunda fase aflorarán las comparaciones y lo que no te gusta de tu ciudad. En vez de convertirte en un manojo de malas noticias o críticas, cambia tu vocabulario con aquello que disfrutes.

Recuerda que eres un invitado para el resto de los ciudadanos y a nadie le gusta que hablen mal de su casa. Si era tan bueno lo que tenías ¿por qué decidiste cambiarlo?

La humildad es la capacidad de reconocer cuando nos equivocamos. Así que no envíes a diario mensajes de fracaso a tu cerebro porque terminarás pensando que tus motivaciones no valen la pena.

Lo fundamental es intentar insertarte “trabajar con la cultura, no contra ella”. Psicode explica que la crítica se deriva de inconformidades con nosotros mismos, especialmente para justificar los errores.  La intención, las palabras que usamos y la manera de decirlas hacen la diferencia entre una crítica constructiva y una destructiva.

Con el tiempo, cuando ya estés un paso más adelante y te hayas adaptado, habrá críticas con una visión distinta y que no reflejarán las frustraciones internas.

¿Cómo dejar de criticar? Siéntate a reflexionar y encuentra cuáles son los motivos que te llevan a lanzar un “comentario venenoso”. Piensa a quienes podrías herir y cuando sientas el impulso de decir algo fuera del lugar y que no aportará, quédate callado o di algo amable.

Al principio será difícil, pero verás cómo logrará un cambio en tu visión de vida y, sobre todo, en tu actitud.

 

El shock cultural es un proceso normal y no tienes por qué dejar que afecte tus metas. Aprende a reconocer esos momentos de ansiedad y si necesitas más consejos sobre cómo manejarlos no dudes en escribirnos. En Salir del País estamos atentos a tu proceso migratorio y te ayudaremos a lidiar con cualquier dificultad que se te presente.

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